Consejos antes de partir a Nueva York

consejos antes de partir

El siguiente post, no se trata de una guía al uso, pero si te doy unos consejos antes de partir. Es una historia de lo que puede pasarte si lo dejas todo para el último momento.
En uno de nuestros viajes a Nueva York no pasaron ciertas cosas curiosas, que compartimos en este blog. Para reirnos un poco y para que sirva a todo el mundo de aviso. Ser viajante es saber improvisar, pero cuidado con la improvisación y el dejarlo todo a última hora.

Como viajar barato y que (sí) te salga caro

Una vez llegamos a Nueva York nos quedamos maravillados de su grandiosidad. Aunque el tiempo no acompañaba nada aquel día, estábamos decididos a recorrer la ciudad ese día mismo. Como si Nueva York desapareciera al día siguiente. Olvidamos todas nuestras preocupaciones y nos dedicamos a vagabundear por allí.
Realmente era para disfrutar de tal espectáculo meteorológico. Sacábamos fotos y entre risas y palabras de duda pensábamos en qué haríamos al llegar la noche. Con el pensamiento de “luego lo hablamos” como única idea de alojamiento.
Afortunadamente, al caer la noche las nubes y la lluvía desaparecieron. Entonces apareció el problema en cuestión. Nuestra sorpresa fue entrar en más de diez recepciones de albergues y hoteles y escuchar en cada intento un: “No more rooms available, it’s full”. Lo que empezó cómo una broma despreocupada acabó por ser un motivo de tensión entre nosotros. Hasta el punto de casi desistir y aceptar que seríamos “homeless” paseando por las calles de la gran manzana.

El pánico cundió rápido

En esta situación, como podéis imaginar, nos echábamos la culpa los unos a los otros. Aunque la culpa era de todos, alguien tenía que cargar con la culpa.
Finalmente, en un último intento desesperado, encontramos a un buen hombre, sudamericano, conserje de un hotel cerca de Times Square. Nos ofreció una habitación triple por 500 $ para los tres días. Nos miramos entre contentos y conscientes de la gran cifra de dinero que suponía teniendo en cuenta el presupuesto que disponíamos para este viaje y lo que aún nos quedaba por recorrer y decidimos que era demasiado; pero obviamente, alguna cosa teníamos que hacer. Así que al final, después de intentar renegociar, sin éxito, el precio con el buen señor durante unos largos diez minutos, nos habló de un motel asociado con su compañía que con un poco de suerte nos facilitaría una habitación libre para pasar los tres días por un precio mucho más económico.
Le rogamos que nos hiciera el favor de llamar apresuradamente a la recepción de dicho motel para realizar la reserva y cruzando los dedos empezamos a entender qué si que teníamos una triple esperándonos en un edificio de la calle 83 con Broadway y que el precio por persona y noche era de sólo 20 $. Sin poder creerlo, le dedicamos unas palabras de agradecimiento a Juan, creo recordar su nombre, y nos dirigimos al motel en taxi, uno de esos amarillos que decoran la ciudad.
Una vez allí, subimos al dormitorio sin querer imaginar lo que nos encontraríamos y por sorpresa encontramos un cuarto muy aceptable teniendo en cuenta el precio. Dos camas de matrimonio juntas, mesa con silla, televisión, nevera, aire acondicionado e incluso microondas!

Consejos antes de partir

Recuerda llevar una lista de alternativas a tu mejor opción. Nunca sabes si al final te pueden quitar la reserva por llegar tarde. En ocasiones puede serte imposible llegar a tu albergue preferido. Así que segúrate de conocer la política de cancelación.
Ser mochilero o viajero sin más, es una cuestión de adaptabilidad y flexibilidad. Pero si planeamos donde dormir… el viaje es mucho más llevadero!