El inicio del camino

el inicio del camino
Cuando acabas un viaje llega el momento de rememorarlo. Sobre todo si es una de tus primeras experiencias como mochilero. Es el momento de tratar de convencer a todo tu entorno de que ser mochilero es la opción que necesitan en su vida para ser felices. Puedes viajar barato, conocer gente interesante, etc. El final de un viaje es el principio de las nuevas “preocupaciones”. Empieza la lluvia de ideas a inundarnos el pensamiento. Muchos caminos abiertos en dirección a diferentes caminos. ¿Qué camino seguir? ¿Cuál es el correcto? El inicio del camino es un momento de reflexión.

El inicio del camino

Eres tu mejor guía

Fíate de tu intuición. Cualquier persona que ha emprendido un viaje de mochilero ha desarrollado un sentido de supervivencia envidiable. Está mas en sintonía con el entorno y con sí mismo. Te conoces mejor que nadie y sabes donde están tus límites. Así pues, fíate de tu vocecita interior. La que te dirá donde te espera tu nueva aventura. Puede ser que te equivoques (pocas veces pasará), pero si es así fallar no es fracasar. Fracasar es no atreverse a hacerlo. No hay solo un rumbo correcto. Sigue la ruta que tus deseos e inquietudes te dicten.

Vive el presente

Hoy estás aquí y mañana ya veremos. Te esperan un cúmulo de aventuras. La suerte de nuestro modo de viajar es que tú puedes hacer el doble de viajes que una persona que viaja de forma convencional. Ahora conoces el valor exacto del dinero y sabes aprovecharlo mejor. No tengas prisa en decidir.

Nadie dijo que fuera fácil

¿Que pasa si la experiencia ha sido horrible? Todo no puede ser fácil, puede que hayas tenido una mala experiencia. Pero no es la válida, pelea por tu experiencia buena. Se constante, si caes levántate y déjate ayudar. Ser mochilero significa ser independiente pero no significa aislarse. Déjate ayudar siempre de otros viajeros y de los propios lugareños. Y sobre todo, nunca te rindas.
El final del camino, solo es el principio de otra aventura.